Salmo 8:2

“Por causa de tus adversarios has hecho que brote la alabanza de labios de los pequeñitos y de los niños de pecho, para silenciar al enemigo y al rebelde.”

Este es un versículo que Jesús citó cuando desafió a los líderes religiosos (Mateo 21:12-17). Estos líderes se indignaron (v.15) por las alabanzas de los niños en la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén en su camino a la cruz. Jesús volcó las mesas de los que cambiaban dinero en el templo y también sanó a los  ciegos y a los cojos. Los niños gritaban: “¡Hosanna al Hijo de David!” ¿Qué significa esto? La salvación ha llegado! Debido a esto, los líderes religiosos se volvieron locos. El Salmo 8:2 es cumplido con el silencio de los líderes religiosos, que eran los que deberían haberlo sabido mejor.

Este es un recordatorio de que Dios ha escogido el camino de la debilidad y de la vulnerabilidad para cumplir Su voluntad. “Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos.” (I Cor. 1:27) ¿Por qué tal tipo de metodología? Para que así, en todas las cosas, en todas las formas, y en todos los fines sólo Dios reciba la alabanza y la gloria.

¿Cuán a menudo nosotros respondemos en la forma opuesta? Nosotros queremos estar claros, calcular todo, y estar en control de lo que nosotros hacemos. A nosotros se nos ha enseñado para ir de viento en popa. Solamente los necios siguen adelante en medio de la debilidad.

Uno de los secretos acerca de los caminos del Dios Todopoderoso es que Su poder se hace manifiesto a través de nuestra debilidad.

¿Estás dispuesto a servir al Señor en la plenitud de tu debilidad? Cuál es el gran deseo de tu corazón – la alabanza, o el silencio?

 

 Escrito por Edward Bradley, Mayo 22, 2007