Job 14:1

“Todos nosotros estamos a la deriva en el mismo barco; unos  cuantos días, y demasiados problemas.” 

El sufrimiento puede  llevar a una persona a enfrentarse cara a cara con la realidad.  Los lugares comunes  y  sencillos siempre llegan a ser conflictivos. La única cosa honesta es mirar hacia abajo a la realidad que a su vez nos devuelve la mirada. Es en este punto del sufrimiento que un profundo encuentro con Dios puede ocurrir. Aquí, Job viviendo sin ningún conocimiento de la paz y restauración que Jesús traería, solo vislumbra una  oscura posibilidad de vida.

En todos los sufrimientos de Job, él aún continúa gritándole a Dios. Todo el capítulo 14 va desde  la desesperanza  (vs. 1-12) a un grito de fe (vs. 13-17), y luego vuelve a la desesperanza. En la hora más oscura de Job, él prevé un destello del Evangelio: la esperanza de mirar adelante al nuevo cielo y la nueva tierra, y el tiempo cuando Dios enjugará toda lágrima de nuestros ojos (Apocalipsis 21:1,4).

El sufrimiento colorea cada parte de nuestras vidas. Y como dice Job: “Nosotros estamos a la deriva en la misma barca,”  por lo tanto “da un grito de fe por todos aquellos que tú sabes que sufren, sabiendo que en todas las cosas  Dios está trabajando para nuestro bien” (Romanos 8:28).

                                                                                                      Benjamin Bradley