1 Juan 1:9
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados…”
La confesión es una real evaluación de nuestra vida. Esta provee el Puente, entre nuestra inhabilidad para salvarnos a nosotros mismos, y la sorprendente y misericordiosa voluntad de Dios para hacerlo. La confesión debería recordarnos del enorme precio que fue pagado por nosotros en la cruz, y la gratitud que debería fluir como resultado.
El término “confesar” viene de las palabras griegas – “homos” que significa “lo mismo, igual,” y “lego” que significa “hablar.” Asi que literalmente, “confesar” significa “hablar la misma cosa.” Esto implica el concepto de estar de acuerdo, o admitir la misma cosa. Confesar nuestros pecados significa que nosotros estamos de acuerdo con Dios acerca de lo que él piensa del pecado y que la pena del pecado es justa.
La confesión no es una cosa tan simple. No debemos orar: “Señor, si es que yo he hecho algo que esté equivocado, lo siento.” No, al contrario. Debemos orar: “Señor, yo he pecado. Mi pecado le costó la vida a Jesús. Yo acepto tu juicio. Por favor perdóname. A través de Tu misericordia, amor y gracia, restáurame a la comunión contigo.” (Romanos 8:28)
¿Has hecho una real evaluación de tu vida hoy día? – Benjamin Bradley

All Support Donations are fully Tax-Deductible. Your donations help support Oakseed Ministries ongoing work among the urban poor.